La música, los niños y el "Efecto Mozart"

Es común la creencia de que si un feto escucha piezas de Mozart, incrementa su desarrollo intelectual.
En la decimosexta semana de gestación el feto ya ha desarrollado la mayor parte de sus órganos que será funcional en la vigésimo cuarta semana. Es normal que una mujer embarazada no debe exponerse a los ruidos o sonidos muy fuertes. La Dra. Giselle Whitwell en América ha seguido el caso de una mujer embarazada que, durante una visita al zoológico, ha visto que su bebé pateaba violentamente después de haber oído los fuertes rugidos de los leones en una jaula. A la edad de siete años, este niño ha sido diagnosticado con una leve disfunción auditiva, y una flagrante fobia hacia los leones, sólo por escuchar los documentales. Se cree que la música puede tener influencias más o menos beneficiosas para el feto, por lo menos a nivel de estímulos.